El Elche cierra la sangría defensiva y logra aire en el RCDE

Foto: MARCA
Después de ocho jornadas en el abismo, el Elche encontró oxígeno en el RCDE Stadium. Pero la verdadera historia de esta recuperación no reside solo en lo que marcó el luminoso: fue el cierre del mercado de fichajes el que permitió al equipo de Anselmi construir una defensa que hasta entonces parecía una coladera. Habían encajado 17 goles en siete partidos. La estabilidad llegó de dos frentes simultáneamente: del banquillo y del terreno de juego.
La tormenta y la calma
Anselmi llegó con intención de reordenar el caos, aunque sus primeros pasos revelaron momentos de incertidumbre. El Elche atravesaba un periodo turbulento en las siete primeras jornadas: los goles llegaban sin piedad y los resultados se alejaban de cualquier aspiración. El entrenador necesitaba tiempo para implantar disciplina defensiva y frenar la sangría que amenazaba con hundir el proyecto.
La otra pieza del rompecabezas fue más contundente: el cierre del mercado actuó como un punto de quiebre. Tres delanteros salieron del club, junto con Aleix Febas y David Affengruber. Esas partidas no fueron menores: liberaron ruido del vestuario y clarificaron una prioridad táctica fundamental. Sin competencia interna desgastante por los minutos, el equipo pudo enfocarse en lo urgente: cerrar la compuerta defensiva antes de soñar con ofensiva.
La victoria en Cornellà consolidó ambos movimientos. No fue solo un triunfo más: fue la validación de que el proceso funcionaba, de que los cambios estructurales necesarios estaban surtiendo efecto. Sarabia y compañía habían acumulado apenas una victoria a domicilio en toda la temporada anterior, y llegaron a esta campaña tambaleándose durante siete jornadas. Ahora, con Anselmi al mando, el patrón se rompía.
Los números que cuentan
Tres cifras pintan el antes y el después. Primero: 17 goles encajados en siete partidos. Ese número no es casualidad de defensa desorganizada, sino evidencia de un problema sistémico. Los problemas iban más allá de los centrales; la estructura completa estaba rota.
Segundo: Fer Niño ha metido 5 goles. El delantero se convirtió en la principal luz ofensiva del equipo justo cuando la prioridad debería ser precisamente la contraria. Ese equilibrio entre contribución atacante y cierre defensivo define a las recuperaciones exitosas en esta categoría.
Y tercero, el contraste histórico: Sarabia y su entorno llevaban siete jornadas navegando la incertidumbre. Ahora, con mercado cerrado y un técnico reconstruyendo desde los cimientos, las narrativas cambian. No hubo magia táctica; hubo trabajo de base, salidas que aliviaron presión interna, y la llegada de alguien dispuesto a levantar todo desde cero.
Por qué esto importa ahora
En La Liga, tapar agujeros defensivos suele ser más rápido que construir ataque consistente. El Elche lo demuestra: logró cerrar brechas después de encajar 17 goles en siete partidos, pero aún depende de fenómenos como Fer Niño para generar ocasiones fiables. La victoria sobre el Espanyol reafirma la apuesta de Anselmi: estabilidad primero, creatividad después.
Para las pretensiones del club hasta final de temporada, este giro es crítico. Una defensa destrozada condena a cualquier equipo en Primera, sin importar cuántos goles marque arriba. El Elche eligió resolver lo urgente, cimentando lo básico. A partir de ahí, la inversión táctica puede migrar gradualmente hacia potenciar el ataque. Esta secuencia define a quienes escapan de las crisis: defensa, después fuego arriba.
La prueba de fuego llega ahora
Una victoria en ocho jornadas cambia narrativas, pero no valida tendencias. El Elche entra en una fase decisiva: ¿mantendrá esa estabilidad defensiva conquistada? ¿O fue solo un paréntesis antes de más ciclos de inestabilidad? Las respuestas vendrán en los próximos encuentros, cuando la consistencia se mida a través de resultados consecutivos.
Anselmi abrió una puerta. El cierre del mercado eliminó ruido. La victoria en Cornellà probó que el camino existe. Pero La Liga no tolera equipos que se relajan tras una buena actuación. El Elche debe convertir este inicio de recuperación en un patrón repetible. De lo contrario, esta victoria quedará como nada más que un respiro, no como el comienzo de algo real.
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Traducción asistida por IA del artículo original en portugués. Leer en portugués